Fanatismo: una cara de la bibliofobia

Asociación Mexicana de Profesionales de la Edición. 19 mayo 2021 16:31

Son muchas las bibliotecas que han sido grandes centros culturales y de ellas ya no queda nada. ¿La razón? Principalmente por el fanatismo y los prejuicios. Parece mentira, pero el saqueo y la quema de bibliotecas ha sido una práctica atroz que por desgracia continúa. Cierto que algunos edificios han sido reconstruidos, pero el material perdido y el valor que esa biblioteca representaba para la humanidad jamás podrá recuperarse.

No olvidemos que la historia bibliográfica de un pueblo es la base de su desarrollo social, político y cultural; de ahí que cuando se destruye una biblioteca no se habla de una simple pérdida material, sino de una pérdida irreparable de la obra de hombres y mujeres ilustres, de sus ideales y de sus historias.

Con la devastación de una biblioteca se arranca de raíz la memoria de una sociedad: ésta es la razón por la que en la entrega anterior nos atrevimos a denominarle «terrorismo bibliográfico». Veamos casos más recientes.

Biblioteca Nacional del Perú

Durante la Guerra de Independencia (1823-1824) del entonces Virreinato de Perú, los españoles tomaron la Biblioteca Nacional y quemaron parte del material que ahí se custodiaba y el resto lo ocultaron para evitar que los independentistas pudieran poseer los preciados libros; además, durante el asedio a Lima utilizaron la biblioteca como cuartel.

Lamentablemente no fue ésa la única vez que la Biblioteca Nacional del Perú vería destruido su acervo: todavía tuvo que padecer un par de ataques más hasta que terminó completamente destruida. Una, durante la guerra del Pacífico (1881), cuando Perú no sólo perdió parte de su territorio con Chile sino también un gran acervo a causa del incendio provocado por el ejército chileno. Del segundo siniestro, a la fecha se desconocen las causas; ocurrió en 1943 y su destrucción fue total.

Biblioteca Nacional de Yugoslavia

Los conflictos étnico-religiosos de los pueblos de la antigua Yugoslavia (serbios, croatas, bosnios y albaneses) fueron la causa de que en agosto de 1992 los serbios quemaran la Biblioteca de Sarajevo con el único fin de destruirla para asimilarla como símbolo identitario. Se perdieron más de dos millones de libros y miles de documentos de gran valor artístico e histórico.

Biblioteca Nacional de Irak

Cuando en 2003 las tropas estadunidenses y británicas invadieron Irak, quemaron alrededor de un millón de libros de la Biblioteca Nacional; sin contar el gran número de destrozos y abusos que sufrió su patrimonio cultural y bibliográfico: simplemente fueron más de 700 los manuscritos antiguos que destruyeron.

De la Maktabat al-Awqaf al-Markaziyya, un centro de estudios religiosos, desaparecieron más de mil 500 documentos; con la quema de la Casa de la Sabiduría (Bayt al-Hikma), el mayor centro intelectual durante la edad de oro del islam, se perdieron cientos de volúmenes; en la Academia de Ciencias de Irak, más de la mitad de los escritos desaparecieron.

Y todavía más, la Madrasa Mustansiriyya fue saqueada sin piedad y la Universidad de Bagdad sufrió daños irreparables por el misil que cayó junto a ella; por si fuera poco, la biblioteca nacional padeció robos importantes y muchas de sus obras se venden en bazares y librerías locales de distintas ciudades de Estados Unidos.

Biblioteca de Mosul

La Biblioteca de la Universidad de Mosul, ubicada en la ciudad de Irak, se inauguró en 1967 y se le consideraba una de las más importantes del país. Albergaba cientos de libros raros y manuscritos en distintos idiomas; algunos tan antiguos que tenían una data del siglo XII.

Dado el ambiente bélico que no ha dejado de sufrir el territorio, en 2014 el grupo paramilitar ISIS atacó la biblioteca por aire y luego la incendió. En este caso, las autoridades locales sí pudieron prever las catástrofes militares: los textos más antiguos ya habían sido digitalizados. Un pequeño respiro para el patrimonio cultural de la humanidad. Hasta aquí algunos ejemplos que dan cuenta de cómo la cultura bibliográfica ha sido víctima de pasiones, intolerancias y acciones bélicas que han afectado el desarrollo artístico y científico de la humanidad. Hacemos votos para que esta lista no siga creciendo y nunca más vuelvan a ocurrir esos bochornosos casos de intolerancia.